martes, 24 de abril de 2012

DEPENDENCIA EMOCIONAL



Quizá te has puesto a pensar y te has dado cuenta que continuamente sentimos que estamos complaciendo los deseos y necesidades de otras personas sin siquiera haber alcanzado los nuestros; y muchas veces sin darnos cuenta, como si fuera algo automático en nuestras mentes, respondemos y actuamos una y otra vez de la misma manera. 
Consideramos que trabajamos demasiado y los demás aprecian poco lo que hacemos; que les brindamos toda la atención que necesitan ante sus dolencias, perturbaciones, malestares, y sin embargo cuando somos nosotros quienes necesitamos de ellos no les importa como estemos o como nos sintamos, o sentimos que somos capaces de brindar todo el afecto y cariño de la manera mas abnegada, pero cuando cuando necesitamos algunas muestras de afecto, nos castigan con su indiferencia.  Si alguna vez has experimentado algunas de estas sensaciones o vivencias probablemente estemos atravesando un problema de dependencia emocional.

Como también podemos darnos cuenta si tenemos problemas de Dependencia Emocional 

  1. Si sentimos que los otros están contentos con nosotros entonces recién nosotros experimentamos si somos felices.
  2. Si nuestra pareja, la familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc., nos aprueban, entonces sentimos que valemos la pena.
  3. Sufrimos de un profundo temor porque lo que decimos  o hacemos cuando esto pueda ofender a alguien y mejor evitamos los desacuerdos para no ser rechazados.
  4. Estamos constantemente anteponiendo las necesidades, deseos y demandas de los demás, a las nuestras. 
  5. Decimos si, cuando realmente deseábamos decir no. Se nos hace imposible dar una negativa firme y segura, a pesar de que esa aceptación nos implicará molestias.
  6. Estar en manos de otras personas para poder percibir lo bueno de nuestra propia imagen, obtener felicidad a cambio de sacrificar lo que realmente deseamos y necesitamos por temor a ser abandonados, desplazados o rechazados.
  7. En vez de construir y ganar nuestra propia autoestima de manera personal, en base a nuestra propia opinión, estamos buscando la opinión de otros para obtenerla.
Entonces, conceptualizando la Dependencia Emocional diríamos, que es  "un patrón de necesidades emocionales insatisfechas desde nuestra niñez, ahora de mas grandes o mayores buscamos satisfacer esas carencias, mediante la búsqueda permanente de relaciones interpersonales muy estrechas". 


Probablemente no fuimos adecuadamente amados, valorados, comprendidos y apreciados, por las personas que fueron más significativas para nosotros (papá, mamá, familiares, personas que nos criaron, maestros, etc.). Esta situación se da como producto de un proceso subconsciente de larga duración que se inició a corta edad.

En la medida que nuestros padres nos ayudaron o fallaron en satisfacer nuestras necesidades de afecto cuando nosotros eramos niños pequeños, sentó las bases para que empezáramos a formarnos emocionalmente. Esto establece a la vez la forma de relación y los vínculos determinantes con las personas que me rodean en el presente.
Los seres humanos sentimos el afecto o la falta de él, desde que estamos aún en el vientre de la madre. Registramos todas las emociones maternas y desde allí hasta que se llega cerca de los 6 o 7 años, el trato que nos brinden esas personas significativas determinarán nuestro carácter.

De niños sentimos la amenaza de perder el afecto de nuestros padres si no obedecíamos lo que ellos decían, es decir, desde muy temprano en la medida en que dicho sometimiento era más o menos intenso, aprendimos a amarnos y apreciarnos o a rechazarnos y renunciar a nosotros mismos: "hacemos todo lo posible para cumplir con sus expectativas, muchas veces alimentadas por su frustración o patrones deteriorados que nos convierten en víctimas del abuso emocional a temprana edad".




No hay comentarios:

Publicar un comentario